martes, 19 de diciembre de 2017

A Quién...

Por: Fernando-x Arteaga

Entre arpas, entre campanas y misterios,
te pienso. Como a mi padre yo te siento,
alegre sobre mi alegría te veo,
al buscar mi corazón en un lamento.

En tus venas corren todos mis deseos,
pero en tu esperada ausencia; en un momento
me encuentro como un inocente destello,
solo en mi soledad corriendo en el viento.

Cerca de ti aprendo como al fin vivir,
y me enseñas a soñar, a ser un hombre,
me enseñas a despertar y a sonreír.

Sólo tu mirada a mi canción cantóle,
haciéndome reaccionar y no morir
en la agonía de soledad sin soles.

Tan solo me haces vivir en poco tiempo
y te espero abiertos mis pequeños brazos.

Tan solo te siento sobre mi azul cielo
y eres las alas de mis ojos pedazos.

Del Poemario: "Un libro Sin Final"

Año: 2006

domingo, 7 de agosto de 2016

Nostálgico Verano


                                                                                          Por: Fernando-x Arteaga

La luz del sol baja desde el cielo,
calentando las planicies de mi cuerpo.
El viento acaricia las hojas de los árboles,
dibujando la danza de la vida.
La tarde termina y mi aliento te busca,
contemplando la espalda del tiempo.

Distantes nuestras miradas se pierden,
en la desdicha del frío somnoliento y enfermo.
Dónde dejamos aquel soplo de vida de ensueños,
dónde se perdieron las mariposas del camino.
Miro la hoja escrita de nuestro pasado,
y se rompe en minutos cada palabra.

Te pienso y pinto nuestras sonrisas extintas,
mientras intento recoger nuestros pasos;
pero me siento derrotado sin esperanza alguna,
me siento translucido con la sangre difunta
cargando errores, y pisadas llenas de llanto.
Así se obscurece el alma  con el mismo tono del día.

El sonido de nuestra voz es más débil que la brisa.
Las melodías colapsan en notas  sin clave,
 y  este amor se resquebraja entre nuestras manos,
sintiéndose huérfano con el color evaporado.
Mientras el desconcierto invade nuestro pentagrama
dejamos que  la música del amor se vuelva efímera.

Pronto te veré con el fin de la tarde y el caer de las hojas.
No tendré palabras para abrazar tus suaves labios.
Sufriré la angustia de tu presencia intangible,
mientras mis células tiemblan llenas de ilusión.
Se acerca el momento y se me arranca la vida;
será injusto cerrar este libro con frases desaparecidas.

No quiero desbrozar las llanuras de este amor,
sin antes volverlo a caminar juntos. ¡Otra vez!
Sembrar quisiera sobre nuestra tierra  nuevas sonrisas,
y recogernos las miradas y  sintir las melodías más dulces.
Ven conmigo y contemplemos el fulgor del sol sobre el cielo.

¡Ten compasión de este nostálgico verano!

Quito, Agosto, 2016

lunes, 12 de mayo de 2014

Cercanía Irreal

Por: Fernando-x Arteaga

Habla la tarde con el viento de la ciudad,
cantan los árboles con aroma primaveral,
susurran tus labios mi lejana felicidad,
y te miro  a través de una luz casi irreal.

Sonríes con el día mientras la noche me cobija,
respiras aquel oxígeno de mi brisa austral,
sientes mi amor en su forma hoy prolija
y te miro a través de una luz casi irreal.

Ansío besarte, acortar el tiempo y la distancia,
pero solo quedan rubores de  perseverancia,
mientras  nuestras almas se anidan en la América natal.

Cuento los días  cuando  descienden de los azules cielos,
y ya se disuelven  como agua de transparentes hielos,
mientras  nuestras almas se anidan en la América natal.


Madrid, 2014