lunes, 12 de mayo de 2014

Cercanía Irreal

Por: Fernando-x Arteaga

Habla la tarde con el viento de la ciudad,
cantan los árboles con aroma primaveral,
susurran tus labios mi lejana felicidad,
y te miro  a través de una luz casi irreal.

Sonríes con el día mientras la noche me cobija,
respiras aquel oxígeno de mi brisa austral,
sientes mi amor en su forma hoy prolija
y te miro a través de una luz casi irreal.

Ansío besarte, acortar el tiempo y la distancia,
pero solo quedan rubores de  perseverancia,
mientras  nuestras almas se anidan en la América natal.

Cuento los días  cuando  descienden de los azules cielos,
y ya se disuelven  como agua de transparentes hielos,
mientras  nuestras almas se anidan en la América natal.


Madrid, 2014

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Chat...


Palabras cual golondrinas vestidas de júbilo, han viajado venturosas a través del tiempo, para acortar una triste distancia y devolverle el amor a mi alma casi agonizante. En aquel instante, mientras la soledad me acompaña, recuerdo cada una como si fuesen poemas en mi alma, que cantan una historia de amor. Son sonidos en silencio, son letras sin color que solo llegan a mi corazón.

Imagino que vuelan a través del viento para susurrar en la memoria y pensar… En cada una de ellas siento que descasan células cálidas de sinceridad, felicidad, ilusión  y añoranza. Son palabras que me roban el sueño, me roban la luz del presente, me roban las lágrimas del pasado y los pasos del futuro.
Cuando camino las respiro tan cerca que no me importa me roben todo lo que soy, porque yo abro las puertas de mi vida para que se apoderen de mí; porque esas palabras  llenan mi corazón, porque me han hecho descubrir que en la ironía de la ilusión solo ellas cobijan mi felicidad.

Cada tarde, cuando el sol empieza a ocultar su luz, veo el resplandor de un destello más fuerte que el mismo sol, que ilumina la sonrisa de mi rostro y los pensamientos de mi alma. Fue así como empecé otra vez a amar, sin planes absurdos, o sin deseos extraños.

Es la hora de leer otra vida, es el momento de unir dos caminos. Veo  como las palabras se juntan en una sola historia como si se besaran unas con otras, como si ellas fuesen las actrices de un cuento que aún no encuentra su final y que mientras estén distantemente juntas seguirán contando la historia de  aquel amor que nació entre ellas.

Palabras de alegría,  de frustración, de deseo, tristeza, o pasión. Son tantas que llevan escondido un solo sentimiento que enciende el fuego de mi vida, y se resume en tan solo dos. Dos palabras que me han hecho despertar, tan solo dos que son la armonía perfecta, la ilusión eterna y la gloria mía. “Te amo” dos palabras que las leí en el alma de un ser perfecto para mi, en el alma de un ser que cautivó mis más profundos deseos.
No me cansaría nunca de leer cada palabra que en él nace y en mi florece. Nace en aquel ser que no se cansa de escribirme, aquel ser que eres tú, y que tu nombre también es una palabra símbolo de mi dicha. Contigo siento que camino otra vez está en la tierra, y que puedo mirar el firmamento para sentir la infinidad del amor.

Tus frágiles palabras son el aliento que transforma mi pesar en canciones de ilusión. Soy feliz de haberte encontrado aún en esta lejanía. Soy amante por tenerte entre mis letras. Soy tu ángel que encontró el suyo para juntos volar, para juntos volver amar.

Un chat que acuña una historia tras un recuadro esconde nuestros rostros y solo las palabras lo pueden atravesar. Te pido entonces, con las manos extendidas al cielo que tú y yo escribamos el final de esta historia tan solo con la muerte porque mientras tú decidas vivir conmigo jamás el mundo tendrá final. Te amo y empiezo a necesitarte tanto  o más,  como las flores al sol para poder vivir.  ¡Sueña conmigo  pronto estar juntos, respirando el mismo aire y pisando la misma sombra!

Fernando-x Arteaga

18-sep-13

miércoles, 10 de julio de 2013

Palabras


Por: Fernando-x Arteaga

Mal podría inhibirme sin responder que te amo
y se balancea en mi mirar un horizonte;
distinto solo oía como un eco tu nombre,
bajo la luna la presencia que al cielo clamo.

Es semejante al infinito, lirio en el viento,
pétalos blancos, amor o paz, sueños eternos;
gotas dulces de lluvia, sol sin luz al querernos
y se sierra mi alma en tus brazos y yo te siento.

Nos levantamos con el alba bajo otro cielo,
con la niebla de nuestras miradas extenuadas;
recuerdos de luna de ayer congelada en hielo,
entre dos llamas que se pintan enamoradas.

Ingrávida mi alma surca tus dudas inermes,
aún cuando equívocas suenen mis ambiciones,
confíate mi adarve  como el viajero de  Hermes 
pues caustico  el tiempo de mis reales emociones.

Y aún cuando ínfimo me presientas, yo te amaré
 y en mi silencio cual confusión te llevaré;
cree en mi vocablo extenuo de dulces palabras
aunque el sigilo no deje que sus puertas abras.


Del poemario: "Amanecer Amar"

Año: 2008